Saturday, January 5, 2013

Diez años con Robert Jr (entrevista con Wallace Coleman)



Aunque conocido fundamentalmente por su magistral trabajo junto a Sonny Boy Williamson II y Little Walter, y más aún, por su parentesco y sus lazos estilísticos con Robert Johnson, Robert Lockwood Jr (1915-2006) es uno de los guitarristas esenciales del blues de postguerra. Su carrera discográfica abarca más de siete décadas, y más que unos cuantos hitos del blues moderno: comenzando en 1941, con Doctor Clayton, un clásico del sonido urbano Bluebird, y las primeras grabaciones de Lockwood a su propio nombre (Little Boy Blue y otras piezas arquetípicas del Delta, apenas tres años después de la muerte de Johnson), y continuando con los shows radiofónicos del King Biscuit Time, las sesiones J.O.B. de 1952, los discos Chess junto a Walter, Sonny Boy o Sunnyland Slim, y la magistral primera sesión de Otis Spann a su propio nombre para Candid Records (1960), y hasta el segundo resurgir del género, ya para un público fundamentalmente blanco, a partir de los primeros 80, primero junto a Johnny Shines y luego con sus propios grupos. Cuando, hace unos años, le concedieron el Grammy y le invitaron a tocar en la Casa Blanca, ya nadie dudaba que pocos, por no decir nadie, podía cantar y tocar en nuestros días el blues del Delta con la autoridad de Robert Lockwood Jr.

Robert Jr Lockwood (dcha.) junto a Sonny Boy Williamson II en el programa 
"King Biscuit Time" de la KFFA de Helena, Arkansas, a finales de los años 40.


Su influencia sobre los guitarristas posteriores sólo sería superada posiblemente por T-Bone Walker y, años después, B.B. King -otro confeso discípulo de Robert Jr., por cierto. Lockwood no solamente definió cómo debe un guitarrista acompañar y complementar a la armonica amplificada (My Babe, Last Night, o los clásicos de Sonny Boy), encarnando como nadie la modernización del blues del Delta en Chicago. También fue el primero en grabar la supuesta 'canción perdida' de Robert Johnson (Take A Little Walk With Me) y estableció las versiones definitivas de standards como Sweet Home Chicago (que el llamó Sweet Woman From Maine).

Wallace Coleman, de Cleveland, Ohio, el único armonicista que Lockwood admitiría en su banda en los años posteriores a las sesiones Chess, estuvo casi una década acompañando al maestro en Estados Unidos y en Japón. Aquí rememora aquellos años, aportando curiosas anécdotas y algún que otro pensamiento bastante cabal sobre lo que es o debería ser el Blues...





Wallace Coleman (dcha.) con Robert Jr Lockwood.


- Robert Jr Lockwood. Para alguien que tocó con él durante bastante tiempo, creo que esto es importante. ¿Cuál es tu opinión sobre Robert como guitarrista?
- Bueno, cuando empecé a tocar con él, aún no sabía que Robert tenía su propio estilo tocando blues. Sabía que era el guitarrista en todos esos discos de Sonny Boy y Little Walter, pero no que tenía su propio estilo, con influencias de jazz también. Así que tuve que irme acostumbrando a ello, a un estilo que hasta entonces no sabía ni siquiera que existía.


Robert Jr Lockwood (izq.) con Sonny Boy Williamson II, hacia 1948.

- ¿Hasta entonces, sólo le habías escuchado tocando detrás de Sonny Boy y Walter? ¿Dónde le escuchaste?
- Sólo en los discos de Little Walter que más me gustan. Robert tocó los acordes de guitarra principales. Y también en los discos de Sonny Boy Williamson. Pero Robert tocaba acordes que encajaban muy bien con la armónica, aparte de tocar su propio estilo de música, que luego pude escucharle cuando se mudó a Cleveland.

- Creo que Robert era uno de los principales guitarristas de sesión en Chess Records...
- Sí.

-Y en esos discos tocaba apoyando a la armónica...
-Era todo un maestro en eso. También tocó en sesiones de gente como Sunnyland Slim, y muchos otros músicos. También tocó con Eddie Boyd (había ahí una gran banda), y Johnny Shines. Y puedes escuchar a Robert tocando esos grandes acordes de jazz detrás de ellos en los discos. Pero en estas bandas ya no había armonicista, como en los tiempos de Little Walter y... Sonny Boy Williamson No.2.

- Entonces, entiendo que el hecho de que Robert fuera uno de los pilares del sonido Chess se debe en buena parte a su relación con los armonicistas. Sin embargo, luego pasó muchos años sin asociarse con ningún armonicista, y de hecho se rumoreaba que realmente no le gustaban los armonicistas, hasta que te conoció tí, y decidió incluirte en su banda. ¿Qué piensas que ocurrió para que Lockwood decidiera volver a contar con la armónica otra vez?
- No creo que a Robert dejaran de gustarle los armonicistas, pero creo que no le gustaba lo que tocaban la mayoría de ellos, el estilo en que tocaban...
- ¿Cómo era?
- Era más bien rock. No tocaban los cambios juntos a los vientos y las guitarras, nada más que hacían solos, y siempre con el volúmen al máximo. Lo que descubrió fue que yo andaba haciendo cambios modernos en la armónica, que no sabía lo que eran hasta que Robert me lo explicó.

- Volvamos al estilo de guitarra de guitarra de Robert. Como armonicista, ¿qué supuso para tí musicalmente el toque de Robert, cómo crees que te ayudó a desarrollar tu propio sonido?
- Bueno, lo primero que aprendí con él es que una armónica en una banda de blues puede tocar no sólo en "shuffle beat" (ritmo de shuffle clásico), sino que puede tocar en cualquier tipo de ritmos o estilos de blues, siempre que el guitarrista sepa apoyarlo, en los cambios y demás. Así, el armonicista será capaz de descubrir que puede hacer muchas más cosas con su instrumento, además del clásico shuffle, puede usar también otras posiciones en la armónica, como la straight y la 3ª posición [tocando en tonalidad de "D" una armónica afinada en "C"]... De hecho, yo no sabía nada sobre la 3ª posición hasta que empecé a tocar con Robert, y descubrí que podía hacerlo en algunas piezas...


- ¿Y las canciones de Robert Johnson...?
- Robert Johnson era el material antiguo, me refiero más bien a sus propios temas. Y, además, con él tenías que ser capaz de tocar más allá de las tres tonalidades que suelen usar los armonicistas tradicionales, había que tocar también en otros tonos y hacer cosas diferentes, no sólo lo tradicional. A veces tenía que acabar usando dos armónicas distintas en una misma canción, para conseguir el efecto adecuado.


Wallace Coleman (segundo por la izq.) con la banda de Robert Jr Lockwood.

 - Muchos armonicistas no acostumbran a tocar en todas las tonalidades, ¿crees que tocar con Robert te obligó también a trabajar en todos los tonos?
- Seguro. Como te digo, en algunos temas tuve que empezar a usar dos armónicas para seguirle y, en otros, aprender a usar diferentes tonalidades.

- Entonces, Robert no era un músico de los que permanecen siempre en un formato establecido, no hacía unos blues como, por ejemplo, los de Magic Slim. Cuando uno piensa en Magic Slim, uno piensa inmediatamente en los shuffles, ése es su estilo...
- Jimmy Reed, tambien.

- Jimmy Reed, sí, también un músico que nunca se apartaba de su sonido característico. Así que si hubieras tenido que tocar la armónica con músicos como ellos probablemente no habrías llegado a desarrollar tu estilo de la misma forma que lo hiciste con Robert ¿no?
- Si escuchas algunos de sus instrumentales, por ejemplo... muchas de sus canciones no tienen ese ritmo de shuffle típico, más bien tienen un aire de jazz ("jazz beat"), y ahí no puedes limitarte a los cambios y tonos clásicos en Mi, La y Re. Tienes que ir también hacia los otros tonos, Mi bemol, La Bemol... tonos que los armonicistas no suelen tocar a menudo; Do es una buena tonalidad, también. Aquí en mi ciudad conseguí algunas buenas armónicas afinadas en tonos bajos, en tres o cuatro tonalidades distintas, y que a mí me sonaban mucho mejor que usar la típica armónica aguda todo el tiempo, que no encajaba del todo con esos estilos de guitarra que practicaba Robert muchas veces.


- ¿Piensas que esa especial relación que Lockwood tenía con los armonicistas podía deberse quizás a que éste es un instrumento que debe tocarse siempre con absoluto control, con un propósito muy concreto, y tal vez Robert no encontró un músico que tocara la armónica con gusto, hasta que te escuchó haciendo esas cosas con armónicas de afinaciones bajas y en otras posiciones y tonos?
- Sí. Y otra cosa: recuerda que un armonicista, a no ser que toque en plan acústico, siempre va a tener que tocar a través de un micrófono, y por tanto tienes que tener buen control sobre ello, y tienes que usar cierto tipo de micrófonos y cierto tipo de amplificadores que sepas cómo controlar perfectamente...

- Y control de la respiración, también, supongo...
- Absolutamente.

Wallace Coleman con James Cotton.

 - Bueno, seguiremos con el tema de la armónica, más a fondo, en la próxima entrevista. Ahora me gustaría que nos hablaras sobre tres de los más memorables momentos que recuerdes de tus años junto a Robert Lockwood, en las giras con él y demás. ¿Cuáles serían?
- Bueno, yo diría que cuando estuve en el King Biscuit Blues Festival, en Helena , Arkansas.

- ¿Qué año fue eso?
- Oh... 1989 probablemnte.


- ¿Cuántas veces estuviste tocando con Robert en el King Biscuit Festival?
- Unas diez veces.

- ¿Y qué hizo aquella ocasión tan especial?
- Bueno, creo que en 1989 tuve la ocasión de tocar por primera vez con algunos muy buenos músicos. Ya conocía a James Cotton antes, pero no había podido tocar con él, y toqué también con Sam Myers... Frank Frost, de Mississippi -que fue con su propia banda, los Jelly Roll Kings-, Kim Wilson... Y también conocí a músicos que había escuchado muchas veces en la radio antes, pero a quienes no conocía en persona. Estaban Charles Brown... Reverend Gatemouth Moore... John Hammond... había muchos buenos músicos, porque era un festival de tres días, y tuve oportunidad de conocer a casi todo el mundo. Mojo Buford, también le conocí allí.

- ¿Cuál sería tu segundo más memorable recuerdo junto a la banda de Robert?
- Ah, fue también en Helena, Arkansas, creo que en 1990. Volvimos a tocar allí, cerrando el festival en el escenario principal, y allí estaban todos: Sunnyland Slim, al piano; Robert Jr Lockwood a la guitarra; Johnny Shines y Jimmy Rogers a las guitarras, también; James Cotton y yo a la armónica, y Sam Myers, también. Tuvimos una buena jam todos juntos para terminar el festival, un gran momento.

- ¿Y cuál sería tu más memorable recuerdo, en todos los años junto a Robert Jr Lockwood?
- Oh, el momento más importante, que nunca olvidaré, fue la primera vez que toqué con él, en el West Side de Cleveland, Ohio. Era la primera vez, y yo no me veía preparado para lo que iba a pasar. Pensé que quizás tendría que hacer solamente un par de temas para abrir el show, pero los otros músicos colocaron otra silla junto a la de Robert y él me dijo: "Tienes que salir ahora, te quiero ahí desde el principio", y me temblaban las rodillas, la verdad. Y me dijo: "Toca lo que sabes, y no te preocupes por lo que yo toque, simplemente toca lo que se supone que sabes. Puedes hacer esos cambios con la armónica, eso que sabes hacer". Y así lo hice. pero un poco nervioso todavía. La verdad es que me llevó mis buenos tres o cuatro meses poder seguirle en todos los cambios.


Wallace Coleman con Sugar Ray Norcia y Ronnie Earl (dcha.)

 - En el tiempo que pasaste con Robert, ¿tuviste ocasión de escuchar a otros guitarristas, o a otros músicos, hablar con él sobre su influencia en la guitarra de Blues, o tocar sus temas incluso?
- Ah, sí. En algún viaje coincidimos con Ronnie Earl, y Matt Guitar Murphy, todos sobre el escenario junto a Robert. Otra vez con Jimmy Lee Robinson... Con Louis Myers, también. Y todos ellos admiraban a Robert Jr., todos le mostraban gran respeto. Fue un maestro siempre. Recuerdo que en los últimos años, su esposa Annie le regaló una guitarra de 12 cuerdas, que no es un instrumento muy común para el blues, pero él empezó a usarla y también la manejaba muy bien.

- Creo que, respecto a Ronnie Earl, fuiste tú precisamente quien le presentó a Robert Jr. ¿Recuerdas dónde fue exactamente donde se conocieron?
- Creo que fue en un local llamado "Bonnie's Goo-Goos", aquí en Cleveland. Era la banda de Jerry Portnoy, y Ronnie Earl tocaba con ellos. En realidad yo conocía a Jerry Portnoy, pero a Ronnie no lo conocía, fue Jerry Portnoy quien me lo presentó. Jerry me preguntó por Robert, y me dijo que querían conocerlo y tocar con él; se lo dijo a Robert y le pareció bien. Así fue como llegó a conocerlo Ronnie, eso fue lo que pasó. Ronnie vino a Cleveland, a un festival que teníamos aquí, y así pudo conocerle. Ronnie consideraba a Robert como su maestro -cosa que era para mí también- y según me dijo fue uno de los momentos memorables de su vida en cuanto a la música, llegar a conocer a Robert Jr Lockwood.

Contraportada del ábum "I Got To Find Me A Woman" de 
Robert Jr Lockwood, con Wallace Coleman.

 - ¿Quiénes son, en tu opinión, históricament los guitarristas de Blues más distintivos, o los más importantes? Si tuvieras que citar, digamos, a cinco, ¿cuáles serían?
- Bueno, está Robert Jr Lockwood. Está B.B. King. T-Bone Walker. Bueno, y hay un par de nombres de los que no se habla mucho hoy día: Earl Hooker, un fuera de serie. Y Elmore James, que tocaba mucho slide, pero también sabía tocar normalmente. Y está también el gran Lonnie Johnson. Y muchos más. Si citara a unos 55, sería una lista mucho mejor.

- Cuando mencionamos a Elmore James o a T-Bone Walker, inmediatamente pensamos en un riff o un motivo distintivo, característico de su sonido. Cuando mencionas a Robert jr Lockwood, ¿qué motivo distintivo escuchas mentalmente, si lo puedes describir con palabras?
- Sería difícil encontrar un sólo motivo, porque Robert era un maestro en varios estilos diferentes, pero puedes oir los punteos de Robert en B.B. King y casi en cualquier otro guitarrista de blues que escuches hoy. Casi todos tienen una combinación de "licks" de todos esos grandes guitarristas, ya que la mayoría de los guitarristas de blues hoy usan guitarra eléctrica. Pero Robert fue además un gran guitarrista acústico, como lo fue Robert Johnson. Esos tipos antiguos eran verdaderamente grandes, y no tenían guitarras eléctricas: Charley Patton, Blind Lemon, Mississippi John Hurt... Pero todos los punteos de guitarra que escuchas hoy empezaron con esos tipos antiguos. Lo que escuchamos hoy, en un 99%, es una mezcla de lo que tocaban Robert Jr, B.B. King, Lonnie Johnson, Earl Hooker, T-Bone Walker... están todos ahí. Si no fuera por ellos, no habría música de blues, creo yo.

- ¿Te habló alguna vez Robert Jr sobre Robert Johnson, sobre lo que aprendió de él, por ejemplo?
- Sí. Bueno, Robert Jr no habló mucho del tema conmigo personalmente, pero sí lo hizo con muchos guitarristas, y sé que Johnson le enseñó a tocar, y que le hizo trabajar duro para aprender. En aquella época, según Robert Jr, él y su gran amigo Johnny Shines fueron e intentaron que Robert Johnson les enseñara. Pero el caso es que Johnson no le enseñó a Johnny Shines, sólo quiso enseñarle a Lockwood. Y luego fue Robert Jr quién enseñó a su amigo Shines. Robert Johnson no quería enseñarle a nadie a tocar lo suyo.

- Quizás por la relación especial que tenía con Robert Jr....
- Sí, con la madre de Robert.

- Respecto a Robert Johnson, recuerdo que me contaste una anécdota sobre algo que pasó en Japón los años 90, durante una gira. Hiciste al menos dos giras japonesas con él, pero creo que ése fue un momento muy especial entre tú y Robert Jr....
- Ah, fue en 1995, la última noche que tocamos en Tokyo, antes de ir a Osaka. Robert Jr estaba en el escenario haciendo un tema él sólo y... bueno, ví lágrimas en sus ojos. Le pregunté si todo estaba bien, y me dijo que había visto a Robert a su lado.

- ¿Dijo qué?
- Pues eso, me dijo que había visto a Robert Johnson sentado en una silla, allí, junto a él. Y me preguntó que si yo le había visto también, pero claro, nadie había visto nada. Nadie más que él. Fue una cosa muy emotiva. Bueno, un poco alarmante para mí, la verdad, porque sí que sentí una extraña sensación, y Robert me miró de una forma que no me había mirado nunca. Sé que él vio algo.

- ¿Te preguntó que si tú le habías visto también?
- Sí, me lo preguntó. Y le dije: "No". Me respondió: "Él estaba alli. Estaba allí, mirándome". Casi estuve por decirle: "Pues me alegro de no haber visto nada". ¡Vamos, yo habría salido pitando del escenario! [risas].

- ¿Algún otro momento memorable, o anécdota, que quieras compartir con nosotros, de tus años en la banda de Robert?
- Bueno, hay unas cuantas anécdotas. Recuerdo cuando tocamos en el Long Beach Blues Festival con Pinetop Perkins...

- ¿En California?
- En California, sí. Y Pinetop y Robert... bueno, tuvieron "unas palabras" antes de salir al escenario, porque Pinetop quería tocar en una tonalidad y Robert quería tocar en otra tonalidad distinta. No se pusieron de acuerdo, así que decidieron tocar cada uno en el tono que quería. Pero finalmente salió bien la cosa.
Otra que recuerdo fue en Chicago, -no recuerdo el nombre exacto del club- pero allí estaba Jimmy Lee Robinson...

- ¿Guitarrista?
- Sí, un gran guitarrista, ya falleció. Él estaba en la zona de Maxwell Street, y quería salir a tocar con Robert y lo hizo, pero luego ya no quería marcharse. Se quedó en el escenario el resto de la noche. Tuvo gracia la cosa.

Bueno, me pasaron bastantes cosas divertidas en los diez años que estuve junto a Robert, pero lo más importante fue lo que aprendí de él en ese tiempo. Cada fin de semana hacíamos algo, aunque fuera en la misma zona de Cleveland, pero con él siempre había algo que aprender.

-¿Dónde crees que estarías hoy, o qué piensas que habrías hecho, si no hubieras conocido a Robert Jr?
- Ah, con lo que me gusta el Blues, seguro que estaría tocando localmente, en Cleveland. De no ser por Robert, yo no sabría que esta música -su alcance- llega tan lejos, que tiene público en cualquier país del mundo. Yo seguiría tocando en mi casa y en mi barrio solamente. De hecho, siempre pensé que el Blues era una cosa de mi barrio y ya está, no algo de alcance internacional.
Además, hasta que no conocí a Robert, nunca pensé en las grabaciones, no sabía lo importante que es grabar esta música. Y, también, componer temas originales.

- ¿Cuál piensas que ha sido la mayor contribución de Robert Lockwood a esta música?
- Bueno, creo que su contribución no se limita a una sola cosa. Por ejemplo, su forma de tocar la guitarra de 12 cuerdas. Otros han usado también la guitarra de 12 cuerdas, pero no para tocar blues tradicional como hacía Robert. Además, tocó algunos acordes que otros han cogido también, para tocar como él. Y también escribió algunas buenas canciones. Además, tuvo una vida larga y muy activa; pocos músicos han trabajado tántos años como él. Así que dejó un buen legado, creo yo.

- En la actualidad disponemos de ordenadores y tecnología que nos permite, por ejemplo, realizar esta entrevista y enviarla para traducir y editar en España casi instantáneamente. Y tenemos Internet, donde un músico puede publicar videos de su trabajo cuando y como quiere. Sin embargo, cuando pensamos en cómo Robert Jr Lockwood, y muchos, muchos otros artistas de blues, buscaron un medio de transporte para irse a la gran ciudad, superando muchas dificultades, especialmente para la gente de color, convirtiendo su vida en lo que luego fue, gracias a su música... Por ejemplo, Robert, el hecho de que finalmente le invitaran a tocar en la Casa Blanca, y dieran allí un discurso sobre su contribución a la música. Bueno, es todo un ejemplo de una vida bien empleada, para un hombre que no disponía de ordenadores, ni teléfono móvil, ni televisión, ni billetes de avión, ni estudios universitarios, y que hizo lo que hizo sólo gracias a su talento. Ésa es auténtica belleza del Blues. Esos comienzos, que no tienen nada en común con las interpretaciones del blues que hace la gente del rock. Eso era tan fuerte y tan sincero que tenía que salir a la luz y ser reconocido públicamente. ¿Qué opinas sobre esto?

- Ah, sí, eso es el Blues. Ya sabes, viene de las dificultades, precisamente. En realidad, cualquier tipo de música sincera (soulful), de música que venga de lo más hondo, tiene que salir de ahí. Puedes cantar el blues, ya sabes, hay muchos tipos de blues, no tiene por qué venir del Delta necesariamente, pero los malos momentos son los que provocan a la gente dolor, desesperación, y sólo pueden escapar del ello a través de la música. Ya sabes, tienes algo en la cabeza que no te deja en paz, y tienes que gritarlo, o cantarlo, para que no acabe contigo. Esto crea un sonido muy distinto al de la gente que simplemente se ha pasado unos años estudiando música, tiene la habilidad de leer y escribir música, y salen con sonidos más... racionales, pero no pueden tener ese feeling en su música, como la gente que ha vivido esos malos momentos. Y eso es lo que produce el blues, los momentos duros. Ésa es mi opinión.

 - ¿Qué piensas cuando escuchas a alguien tocando en el estilo de Robert Jr, crees que seria fácil de imitar?

- No. Hombre, hay guitarristas que tocan algunos de sus 'licks', pero nunca es como escuchar a Robert Jr. Es lo mismo que podría hacer un saxofonista o un trompetista con esa música, tocar esas mismas notas, con el mismo ritmo y todo. Pero nunca es igual que escuchar a Robert. Oyes la versión, y luego oyes a Robert Jr, y puedes distinguirlos, porque hay algo en su música que ya no encuentras en las imitaciones, algo que no se puede escribir.

- Un asunto que me ha llamado la atención siempre es ver cómo en el caso de Robert Jr., o en el caso de Ronnie Earl con la guitarra, o en tu caso, con la armónica, la música es algo que parece salir de su interior. Ellos no parecen tener otra elección, más que dejar salir lo que llevan dentro. Sin embargo, muchos de los que hoy se llaman músicos de blues, no funcionan así, yo creo que en realidad están bastardizando los blues, digamos. Parece que cualquiera puede sentarse y copiar lo que le gusta, es algo que estos músicos toman de fuera, no algo que surge en su interior; simplemente lo escuchan, y luego lo reproducen, mejor o peor. Lo están industrializando, digamos. No sé si estás más o menos de acuerdo con esto...


- Es una buena idea. Mi opinión sobre la música de hoy, sobre el Blues, es que actualmente la voz viaja en el asiento de atrás: no es la voz lo principal hoy, es la guitarra. No se hacen los blues sobre el sentimiento cantado, sino sobre un instrumento, y eso creo que no debería ser así. La voz es el instrumento principal, todos los demás tienen que ir tras él. Eso es el Blues. No había guitarras eléctricas hace años, no había bajos eléctricos, pero sí que había Blues, por ejemplo, simplemente con una sencilla armónica. Gente como Charley Patton, o Son House, o el propio Robert Johnson, no tenían guitarras eléctricas, pero esas voces siempre dominaba la música. Lo importante era la manera en que CANTABAN el Blues. Blind Lemon, Arthur Crudup, Mississippi John Hurt, lo mismo. Lo importante no era el instrumento, sino la forma en que CANTABAN sus canciones.

- La guitarra apoyaba a la voz, y no al revés...

- Totalmente, totalmente. Y con la armónica pasaba lo mismo. Si escuchas los viejos discos Chess, gente como Sonny Boy Williamson II o Little Walter o Big Walter, estos tipos no sólo sabían tocar la armónica, también sabían cantar. The Howlin' Wolf... No hay nadie hoy que CANTE el blues tan profundamente como ellos. Hay quien canta, sí, pero no tienen ese sentimiento en la voz.

- ¿Por qué piensas que ocurre esto?
- Porque se concentran demasiado en los instrumentos, en el sonido de la música, no en lo que se canta. Y al final, el Blues no tiene hoy la dinámica que solía tener. Algunos de los más viejos sí siguen con ello, pero los jóvenes no parecen preocuparse mucho por cómo se canta el blues, en tanto que sepan "tocar". Y esto está matando la música.

Entrevista con Wallace Coleman,
por Jody Gertz y Jay Bee Rodríguez (febrero 2011).





Wallace Coleman - Big Dog Blues:
http://www.youtube.com/watch?v=D6PVlmDSO8w

Wallace Coleman - Off The Wall:
http://www.youtube.com/watch?v=Qv74YEVwkR4


WALLACE COLEMAN 2017